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Vinos, Viajes y Blogs

Vinos, Viajes y Blogs
Escrito por root

Minube y Divinum Vitae, fueron los anfitriones de este viaje enológico-blogueril por los viñedos de Castilla-La Mancha, que ha dado para posts, vídeos y un largo etc de twitts, actualizaciones en Facebook de los participantes: Carolina Denia y Juan Castromil, Javier Martín, Jaime Estévez y los hermanos Juan Luis y Fernando Polo.

Por mi cuenta me apunté con el artículo Dejar que los bloggers se acerquen a ti, que forma parte del número 01 de la revista Yorokobu, y que a continuación copio:

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Dejar que los bloggers se acerquen a ti. 

¿Cuántos bloggers se necesitan para descorchar una botella de vino? 

Respuesta: Uno que le haga una foto a a botella, otro que la twitteé, uno que monte un grupo en Facebook de “fans de la botella; otro que organice un evento llamado Botella & Blogs para hacer networking; uno más que haga un vídeo del evento y lo suba a YouTube, otro que escriba un review de los 10 mejores gadets para destapar una botella, uno más que prediga la muerte de las botellas de vinos y por supuesto, uno que sepa manejar un sacacorchos. 
 
Mal chiste, sí pero de él se puede deducir que lo que realmente le gusta a los blogueros es tener un motivo -uno bueno, eso sí- para contar algo de muchas maneras. El problema al que se enfrentan agencias de comunicación, departamentos de márketing y pseudo expertos en relaciones públicas, es que intentan comunicarse con la gente que usa los medios sociales como si fuesen todos bichos raros, medios de comunicación o peor aún, espacios publicitarios sin entender que -en la mayoría de los casos- son simplemente personas. 
 
Comedor del agroturismo Señorío Monterruiz. Noche. Sin 3G ni Wifi.  
Feli, la dueña de la casa y anfitriona, sale de su cocina y aparca un flan de dimensiones insólitas en una esquina de la mesa. En lugar de cucharas, el flan es rodeado en un instante por cámaras, como si se tratase de una tonadillera en el aeropuerto de Málaga. Desde una Nikon D90 pasando por una Canon de bolsillo, hasta un Nokia. Al otro lado de la mesa, uno de los asistentes proyecta  la impotencia que le produce estar tan lejos del flan y comenta “como no van a decir que somos unos frikis, mira que hacerle todas esas fotos a un flan…”
 
Valdría comenzar por desmitificar a los bloggers: se trata de personas comunes y corrientes, con los mismos gustos, forofismos deportivos, posturas políticas, instinto maternal o ganas de marcha que cualquier otra persona, sólo que tienen esta cosquilla constante que tienen los early adopters de probar cosas nuevas y contarlas, que les ha generado históricamente esa fama de rarillos. En otras épocas a quienes tenían esa cosquilla les llamaban herejes, los echaban a los leones, o les hacían cócteles de cicuta.  
 
Dentro del mundo de la comunicación el colectivo blogger ha adquirido una errónea fama de ser gente arisca, una pandilla de tiquismiquis que hay que tratar con pinzas porque de lo contrario pueden destrozar la reputación de tu marca con simple post. Es cierto que los bloggers son endogámicos ¿Pero qué acaso no lo son los abogados, los cocineros, los cineastas? ¿Los publicistas? La ventaja aquí es que el blog es sólo una herramienta y no una disciplina en sí. Salvo unos cuantos que bloguean sobre blogs, la mayoría se definen por un tema de interés: blogs de cocina, de leyes, de cine, de marketing.. 
 
Una forma inteligente para hacer esto, es a través de un guía: alguien quien pueda hacer de sherpa y que tenga ya una red de contactos, que domine los códigos de los medios sociales y que sepa exactamente como y a quién dirigirse para presentarle tal o cual cosa.  
 
Así que, Pedro Jareño de Minube.com, personaje (in)sanamente envidiado por sus constantes viajes, convocó a varios de sus colegas bloggers a una excursión de dos días por Castilla-La Mancha: Javier Martín (Loogic.com), Carolina Denia y Juan Castromil (Clipset.net), los hermanos Juan Luis y Fernando Polo (Territorio Creativo); Jaime Estévez (Ágora News) y el que escribe. 
 
En otras palabras: entre todos una suma más de 10 blogs (algunos entre los más leídos en habla hispana), más de 14 mill followers en Twitter y 5 mil amigos en Facebook, es decir un buen quórum para poner sobre la mesa conversacional y las experiencias que este grupo de personas (no lo olvidemos, personas ante todo) tuviesen durante un par de días de bodegas vinícolas, casas rurales, arte, historia y hasta una sesión de karts. Planazo.  
 
El problema de montar un viaje de turismo rural con tuiteros es que en campo hay pocos lugares donde haya una buena conectividad, ya sea por 3G, y ni qué decir de Wifi. Pero al contrario de lo que pudiera pensarse, el grupo mantuvo la serenidad, aunque siempre había uno blandiendo el móvil en alto en busca de una pizca de cobertura.  
 
En el trayecto entre Quintanar del Rey y Chinchilla de Monte Aragón hubo que pasar al lado de Albacete, lo que significó unos 15 minutos de 3G, suficientes para bajar mensajes, escribir algún comentario y hasta para subir un vídeo. Una verdadera gloria para los ocupantes de una furgoneta que se apuran para contar detalles su experiencia, como en este tuitt de Carolina Denia “Lo que estoy aprendiendo de vino con la gente de @minube en las bodegas Vitis Natura en Quintanar del Rey, genial http://mypict.me/v7RZ”: tres referencias, dos enlaces, una foto, y todavía le sobraron 5 caracteres de los 140 que tiene como límite la red de mensajes de moda. 
 
Alrededor de un arroz caldoso con liebre para acomparñar los caldos de la Bodega Los Aljibes, los viajeros departen con Inma, la responsable de enotursimo de la bodega. Alguien pregunta cómo hace para monitorear las opiniones que los consumidores vierten en internet sobre sus vinos y su bodega, a lo que ella explica que no tiene la costumbre, principalmente porque demasiado trabajo como para peinar foros y webs de recomendaciones de viajes, y mucho menos para ponerse a responder a comentarios. Un tenedor cae sobre un plato. Un comensal se seca la frente, mientras que otro trata de disimular una repentina tos. “No te preocupes  -le dice uno de ellos- busca esta tarde en Google, y vuelve a hacerlo en unas dos semanas. Verás qué cambio.”

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Del viaje salió además el video Vinos, Viajes y Blogs, grabado con mi super Canon Ixus75 de confianza.

Desde aquí un agradecimiento a Pedro Jareño, a Mar Abad y a todo el equipo de la recién nacida Yorokobu.

Nunc est bibendum!

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root

5 Comments

  • Gracias Pedro, los comentarios son siempre bien recibidos en este blog!

    A mi también me gusta mucho, sobre todo el momento de La Otra España (años y años tratando de colar un guiño a Mocedades)

  • Impresionante lo que puede hacerse con una Canon Ixus75. De confianza, eso sí. ¡¡Muy grandes Mocedades! Recuerdos de infancia y atascos los domingos por la tarde.

  • Extremadura es la gran desconocida de las rutas del vino clásicas. Destellear un Ribera del Guadiana en una de las callejuelas de Mérida, de Puebla de Sancho Pérez, de Zafra o de Llerena es un placer, sobretodo si se acompañan estos caldos de buena chacina de la tierra. Incluso algunos bien aliñados vinos de La Tierra de Extremadura nos pueden llenar de satisfacciones justo al lado de la dehesa recia de Extremadura. Acaso un sorbo de pitarra callados, sobre la barra vieja de madera de una venta en el monte nos pueda retrotraer a tiempos pretéritos nunca del todo comprendido…

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